Pubalgia del atleta
La pubalgia del atleta o también nombrada osteopatía dinámica del pubis, ha sido descrita como una inflamación de la sínfisis púbica y de las estructuras tendinosas y osteoarticulares que recubren la pelvis. Esta patología ha ido aumentando con los años a causa de la exigencia en los entrenamientos en la práctica deportiva.
Gracias a un mejor conocimiento de los elementos que forman parte de las estructuras de la pelvis, se han podido plantear y diseñar nuevas estrategias preventivas y terapéuticas, descubriendo que el causante del estrés de la articulación del pubis es un desequilibrio de fuerzas de los músculos más relacionados, como son los aductores y los abdominales.
La pubalgia del atleta, como su nombre indica, es más frecuente en deportistas que corren, pero sobre todo en aquellos deportes donde se chuta la pelota como en el futbol.

Hemos de entender que en el pubis se inserta el grupo muscular abdominal (m. recto abdominal y m. oblicuos) y donde se origina el grupo muscular aductor (m. aductor largo, m aductor mayor, m. aductor menor, m. pectíneo y m. grácil). La acción antagonista de estos dos grupos musculares han sido postulados como la principal causa de la pubalgia del atleta. Esto se debe a una hipertonía de los músculos aductores especialmente entrenados y fuertes en comparación con los abdominales bajos, normalmente poco entrenados y más débiles, provocando un defecto en el movimiento de cizallamiento de la sínfisis púbica, pudiendo afectar a las articulaciones más cercanas como la coxo-femoral o la lumbo-sacra, aumentando el riesgo a sufrir lesiones en la musculatura isquiosural. También puede estar causado por desequilibrios (dismetría, displasia de caderas, hiperlordosis lumbar, etc), práctica deportiva en terrenos excesivamente duros o desnivelados, calzado deportivo inadecuado, mal apoyo podal durante la práctica, sobreentrenamiento y movimientos repetitivos de zancada.

Los síntomas que notará inicialmente el deportista es un dolor en la zona inguinal durante la práctica deportiva, que irá aumentando progresivamente hasta limitar los movimientos combinados de flexión y rotación de cadera con aducción de la extremidad, como sucede al chutar, saltar, pivotar, con cambios de ritmo o sprint. El dolor se acaba instaurando y pudiéndose irradiar hasta las zonas inguinales más profundas, testículos, zona lumbar y glútea.
En la pubalgia del atleta hay 4 niveles de afectación:
Fase I: Los síntomas son unilaterales, normalmente en la extremidad dominante, el dolor se presenta en la zona inguinal y en la musculatura aductora. El dolor desaparece después del calentamiento pero vuelve después del entrenamiento.
Fase II: Síntomas bilaterales y referidos a lo largo de los músculos aductores. El dolor aumenta después de cada sesión de entrenamiento.
Fase III: Síntomas bilaterales, el dolor además de referirse por la zona aductora también repercute en la zona abdominal baja. El deportista presenta dolor en los movimientos de pivotar, chutar, saltar, y normalmente termina abandonando el entrenamiento.
Fase IV: El dolor es generalizado y aumenta al caminar, afecta a las acciones de la vida diaria.

En nuestro Centro de Fisioterapia Fisiostar, el tratamiento que recomendamos siempre debe ser individualizado para cada deportista, pero en líneas generales al notar los primeros síntomas es recomendable reposo deportivo, un programa de rehabilitación y buenas pautas para mejorar la estabilización lumbo-pélvica. En Fisiostar usamos técnicas manuales, estiramientos, pautas de reeducación postural, ganchos, vendajes funcionales y técnicas fasciales. Además de las técnicas para disminuir el dolor, en Fisiostar creamos programas de ejercicios personalizados que buscan la activación de los músculos estabilizadores y el estiramiento dinámico de la musculatura acortada. El periodo de reposo deportivo es y seguirá controvertido, ya que dependerá de muchos factores como la edad, el deporte implicado, los hábitos saludables, etc. Para prevenir la lesión será importante una buena preparación física y trabajo de los músculos abdominales de la forma correcta ya que si no se puede agravar la lesión.
ALBERT TRAYTER FONT
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